Ronquidos una alerta no tan silenciosa



Según estadísticas, una de cada tres personas la sufre y se manifiesta en el 30% de la población mundial. Deteriora la calidad de vida y genera complicaciones para la salud.

En Medicina, especificamente en el area de Neurologia, define el ronquido como "un sonido que se produce por la vibración que genera el paso de aire contra una estructura que está evitando que eso suceda".

Precisamente a causa de esa obstrucción, podría generarse “apnea del sueño”, es decir, dejar de respirar mientras se duerme, debido a que las vías respiratorias se han estrechado o bloqueado parcialmente. Esto sucede por diversos factores, pero los más habituales tienen que ver con obstrucciones de la nariz, desviación del tabique, crecimiento de adenoides, amígdalas y sobrepeso.

“El ronquido fuerte y persistente es un síntoma de aviso de ap- nea del sueño”, advierten. De todos modos, no todas las personas que roncan tienen apnea.


Grupos de prevalencia

  • Hombres (no existe una edad específica)
  • Personas con obesidad
  • Personas con vías respiratorias pequeñas
  • Niños con amígdalas agrandadas

En el caso de la obesidad en adultos, la medición del diámetro abdominal nos indica una predisposición a tener apnea del sueño: mayor de 100 cm en hombres y mayor de 85 cm en mujeres. “¿Por qué se puede generar esa apnea del sueño? Vamos desde arriba hacia abajo. Primero, el diámetro abdominal; segundo, obstrucciones de las vías respiratorias altas; y el tabaquismo, que aumenta el riesgo de tener apnea del sueño y ronquido”.

Sin embargo, también pueden surgir otros problemas asociados como depresión, hinchazón de las extremidades inferiores, hiperactividad (de preferencia en niños) e hipertensión arterial de difícil tratamiento.

¿Cuándo consultar?

Se recomienda, “cuando se comienza a roncar muy fuerte después de quedarse dormido, lo más seguro es estar frente a un caso de apnea obstructiva del sueño”.


Pero también hay que tener en cuenta: si el ronquido se vuelve más fuerte; si el ronquido se interrumpe por un largo silencio mientras la respiración se detiene; y al silencio le sigue un fuerte resoplido y jadeo, producto del intento de volver a respirar.


Otros síntomas: cansancio en la mañana; irritabilidad; sensación de sueño todo el día; quedarse dormido en el trabajo, mientras se lee o se ve televisión; dolores de cabeza; ser olvidadizos; y lo más delicado, dormirse frente al volante.


¿Qué hacer entonces?


Si los síntomas mencionados se manifiestan, el especialista sugerirá revisar la boca, cuello y garganta. También lo interrogará sobre el sueño durante el día, las características de ese sueño y la cantidad de horas que usted duerme.

Se ordena, además, una polisomnografía o estudio del sueño, que registra algunas funciones corporales mientras se duerme o se trata de dormir.

Otros exámenes, dependiendo del paciente y su diagnóstico: gasometría arterial, estudios de la función tiroidea, una ecocardiografía y electrocardiografía.



Problema con solución

Fundamentalmente, la apnea del sueño se corrige con tratamiento para mantener las vías respiratorias abiertas y que la respiración no se detenga.

Se sugieren: cambios en hábitos de vida como bajar de peso, evitar dormir boca arriba y evitar el consumo de alcohol o somníferos.

También se puede recurrir al uso de un dispositivo de presión positiva continua en las vías respiratorias, conocido como CPAP por su sigla en inglés; o la cirugía, dependiendo del paciente, aunque tampoco se asegura una cura definitiva.


Escrito por Ortopedia Inse

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